Terapia Individual
Un espacio seguro y confidencial donde explorar tus emociones, pensamientos y comportamientos. Juntos trabajaremos para que puedas comprenderte mejor y desarrollar herramientas que te ayuden a afrontar los desafíos de la vida.
¿Cuándo puede ayudarte la terapia individual?
- ✓Ansiedad y estrés: Si sientes preocupación constante, nerviosismo o dificultad para relajarte.
- ✓Depresión y tristeza: Cuando la apatía, la falta de energía o los pensamientos negativos afectan tu día a día.
- ✓Autoestima: Si te cuesta valorarte, poner límites o te sientes inseguro/a en tus relaciones.
- ✓Duelo y pérdidas: Para procesar la muerte de un ser querido, una ruptura o cualquier cambio vital significativo.
- ✓Crecimiento personal: Cuando deseas conocerte mejor, mejorar tus relaciones o dar un nuevo rumbo a tu vida.
¿Cómo vamos a trabajar?
En el proceso terapéutico distingo cuatro fases principales que nos ayudan a dar estructura y sentido al trabajo que realizaremos juntos.
01. Evaluación
En estas primeras sesiones se explora con detalle el motivo de consulta, la historia personal y los aspectos del día a día que están generando malestar. El objetivo es comprender qué está ocurriendo, cómo se ha llegado hasta aquí y qué factores están manteniendo la situación.
02. Plan terapéutico
A partir de esta información, pasamos a la elaboración del plan terapéutico. En esta fase se construye, de manera conjunta, una lista de objetivos claros y realistas que guiarán el proceso. Definir estos objetivos permite tener una dirección compartida y saber qué se quiere conseguir con la terapia.
03. Proceso terapéutico
La tercera fase corresponde al propio proceso terapéutico. Aquí se trabaja sobre los objetivos establecidos, incorporando herramientas, reflexiones y cambios progresivos en la manera de pensar, sentir y actuar. Es una fase dinámica, aquí recae el peso del proceso, se trabaja en profundidad y eso implica ver partes de nosotros que quizás nos gustan menos, por eso, es la fase que más remueve, pero también la más bonita.
04. Seguimiento
Por último, la fase de seguimiento permite consolidar lo conseguido y prevenir la vuelta a antiguos patrones. En este momento las sesiones suelen espaciarse más, con la intención de comprobar cómo se integran los cambios en la vida cotidiana y ofrecer un soporte puntual mientras la persona va afianzando su propia autonomía.
Formato de las sesiones
Duración
50-60 minutos por sesión
Frecuencia
Semanal o quincenal, según necesidad
Modalidad
Online (Zoom) / Presencial (Esplugues de Llobregat)
Tarifa
Consultar
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